En
los últimos días del año 1873, en lugar de quedarse en Madrid con sus familias disfrutando
de las fiestas de Fin de Año, D. Miguel Rodríguez Ferrer y otros socios de la
Sociedad Española de Historia Natural realizaron una visita a diversos lugares
de la provincia de Ciudad Real: Almadén, Puertollano y el hervidero de La
Fuensanta.
















